La estrategia del Ministerio de Defensa de fingir ser víctima de un ataque cibernético, en el marco del paro nacional de este año, quedó descubierta por la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP).

La FLIP reveló un informe en el que denunció que el Ministerio de Defensa, le pagó a la compañía Aletrópicos, 900 millones de pesos para mejorar la imagen, cada vez más desfavorable, del presidente Iván Duque y las Fuerzas Armadas. Para ello fingieron un ciberataque en medio de las protestas del Paro Nacional. La estrategia fue montar un espectáculo y mostrarse como victimas de los hacktivistas, es decir, de los activistas sociales, pertenecientes al paro, que usan como herramienta de protesta prácticas de hackeo.

La estrategia de pagar para presentarse como víctima sin tener un victimario y “salvaguardar” la imagen de la institución, es una afrenta a los miles de colombianos que, en medio del descontento social que originaron las protestas, vieron como la estrategia era gastar dinero en deslegitimar y estigmatizar la protesta y no en encontrar salidas al paro y llamar al respeto por los Derechos Humanos.