El Congreso de la República aprobó el Presupuesto General de la Nación para el año 2022. Sin sorpresas, el mismo destaca el empeño de Iván Duque por seguir debilitando algunos sectores claves para la economía del país, así como demostrar que sus formas para que le aprueben sus proyectos en el Congreso son los de la politiquería tradicional.

El sector al que mayor presupuesto de los colombianos se le asigna es al de pago de la deuda pública, la mayoría adquirida con la banca internacional y las potencias extranjeras, principalmente Estados Unidos. La deuda pública consume el 21% del presupuesto de la Nación para el 2022, con una asignación 49 billones y medio de pesos.

Resaltan del presupuesto las reducciones a los sectores de Ciencia, Tecnología e Innovación en un 22% y en Ambiente que presenta una reducción de 70 mil millones frente al presupuesto destinado para este año. También llama la atención el poco compromiso que tiene el gobierno de Iván Duque con el sector Paz, el cual presenta una reducción en su presupuesto en 110 mil millones de pesos. Adicional a lo anterior, el presupuesto para educación superior sería insuficiente para cumplir el acuerdo que firmó el gobierno de Iván Duque con los estudiantes y demás sectores que participaron del Paro Universitario de 2018.

Finalmente, llamó la atención la aprobación de un artículo que suspende parcialmente la Ley de Garantías. Esta norma, que se firmó con la intención de que el partido de gobierno no utilizara el poder del Estado para afianzar a sus candidatos a la elección presidencial, se suspendió para el próximo año y de esta forma se corre el riesgo certero de que se utilizarán las diferentes entidades del Estado para ponerlas a favor de la campaña del que diga Uribe.